Invertir en bonos: en qué, por qué y cómo
En qué invertir
Deuda pública/soberana: suele conllevar menos riesgo que otras clases de activos, ya que los Gobiernos cuentan con la capacidad de imprimir más dinero, aunque a un coste social y económico muy elevado.
Deuda de instituciones relacionadas con el Estado: entre estas instituciones cuasigubernamentales se incluyen organismos y autoridades locales.
Deuda corporativa: crédito emitido por empresas, que generalmente ofrece a los inversores una prima, ya que prestar a una empresa suele ser más arriesgado que prestarle a un Gobierno.
Deuda titulizada: estos valores están respaldados por activos, como hipotecas, préstamos para automóviles y deuda de tarjetas de crédito.
El precio de un bono se basa en sus características, como la calidad, la magnitud del cupón y el vencimiento. Como la mayoría de los productos, los bonos de gran calidad suelen ser más caros que los bonos de menor calidad. Una vez que se fija un precio y un nuevo bono empieza a cotizar en el mercado, los inversores pronto notarán que los precios de los bonos se mueven en la dirección opuesta a los tipos de interés: cuando los tipos suben, los precios de los bonos caen porque los bonos vendidos en un entorno de tipos de interés más reducidos tendrán cupones más bajos, lo que disminuye el atractivo del título en relación con los nuevos bonos vendidos en un entorno de tipos más elevados. Sucede lo contrario cuando los tipos caen: el precio de un bono antiguo subirá porque, por lo general, tiene un cupón más alto.
La calidad crediticia es la evaluación del grado de fiabilidad de un emisor de bonos. Cuanto más probable sea que los inversores recuperen su dinero, mayor será la calidad de un bono. Por otro lado, las empresas con un historial dudoso suelen estar en la categoría de “especulativo/de alto rendimiento” o en el último tramo del espectro crediticio. Estas empresas de mayor riesgo a menudo pagarán cupones más altos porque necesitan compensar a los inversores por el riesgo que están asumiendo. La deuda pública, por el contrario, suelen pagar cupones bajos porque tienden a ser vistos como seguros.
Las curvas de tipos trazan los rendimientos de los bonos con la misma calidad crediticia, pero con diferentes vencimientos. Una curva de tipos saludable suele tener una pendiente ascendente, ya que los inversores pronostican un crecimiento económico en el futuro y exigen rendimientos más altos para los bonos con vencimientos más largos: quieren ser compensados por la inflación (que suele venir acompañada de un mayor crecimiento). En el otro lado del espectro, una curva de rendimiento invertida a veces puede indicar una recesión en el futuro, ya que los inversores creen que el futuro es sombrío, la inflación caerá y también los tipos de interés.
Por qué invertir
Protección del capital: al igual que en los préstamos, el prestatario se compromete a devolver el principal, lo que protege el capital del prestamista.
Ingresos: los flujos de efectivo regulares recibidos en forma de cupones periódicos ayudan a planificar las necesidades y responsabilidades de gasto futuras.
Diversificación: una cartera diversificada ayuda a reducir el riesgo porque, si una clase de activos individual exhibe un comportamiento deficiente, otras pueden lograr un buen rendimiento.
Protección contra la inflación: ciertos bonos añaden la tasa de inflación actual a sus pagos, lo que protege contra el aumento de los precios.
Revalorización del capital: Los precios de la deuda pública tienden a aumentar cuando las economías se encuentran en tiempos económicos débiles, mientras que el crédito corporativo de baja calificación suele aumentar de valor cuando las economías son sólidas.
Dado que la liquidez ha disminuido en el mercado de bonos en general, los inversores apalancados que necesitan urgentemente efectivo durante una espiral de ventas se precipitan hacia las partes más líquidas del mercado para ejecutar sus ventas. Como en la mayoría de las clases de activos, los valores de mayor calidad tienden a ser más líquidos. En el caso de la renta fija, los bonos del Tesoro de EE. UU. y los bonos de titulización hipotecaria de agencias estadounidenses son dos de las clases de activos más líquidas del mundo, por lo que han atraído a inversores desesperados por vender, lo que ha llevado a un incremento de la volatilidad, a pesar de su papel tradicional y del apoyo del Gobierno.
Cómo invertir
Cupón: el cupón es el pago periódico de intereses que reciben los inversores.
Duración: la duración puede aumentar las ganancias (si se tiene una duración larga cuando los tipos bajan) o agravar las pérdidas (si tiene una duración larga cuando los tipos suben).
Diferencial: si los bonos de titulización de activos, corporativos o de mercados emergentes mejoran su calidad crediticia, el diferencial que los inversores exigen para compensar el riesgo disminuirá: dado que el diferencial forma parte del rendimiento total de un bono, la caída de los rendimientos incrementará el precio de los bonos. También ocurrirá lo contrario: el aumento de los diferenciales provocará pérdidas a medida que caiga el precio de los bonos.
Divisas: al invertir en el extranjero, los inversores están expuestos a las subidas o bajadas de las divisas extranjeras.