Cómo hablar con sus clientes sobre la renta fija
Muchos inversores saben que la renta fija puede aportar estabilidad a la cartera y un flujo predecible de rentas. Sin embargo, suelen requerir orientación profesional para evaluar el potencial de rentabilidad, los riesgos, las comisiones, el precio y la función diversificadora de la renta fija dentro de una cartera.
A continuación, repasamos varios puntos clave que puede tratar con sus clientes para ayudarles a tomar decisiones más informadas sobre sus carteras.
Qué función desempeñan los bonos en una cartera
Los inversores minoristas, sobre todo los que aún se están familiarizando con los mercados financieros, suelen priorizar el potencial de rentabilidad y, por lo tanto, tienden a decantarse por la renta variable frente a otras opciones de inversión. Aunque la renta fija pueda parecer menos emocionante que la renta variable, existen razones de peso para invertir parte de la cartera en bonos.
Explicar que el perfil de rentabilidad típico de los bonos puede ayudar a estabilizar el comportamiento general de la cartera, sobre todo en periodos de volatilidad, cuando las acciones pueden sufrir pérdidas significativas, pone de relieve por qué es buena idea incluir renta fija en una estrategia de inversión diversificada.
Evaluar el potencial de rentabilidad
Es importante que los clientes entiendan que las acciones, incluso aquellas con un sólido historial de rentabilidad, conllevan cierto grado de incertidumbre. En cambio, los bonos suelen resultar más predecibles, ya que la rentabilidad esperada se puede estimar gracias a la rentabilidad al vencimiento (yield to maturity o YTM). En general, una rentabilidad al vencimiento más alta implica un mayor potencial de rentabilidad si el bono se mantiene hasta el vencimiento.
En el caso de los bonos individuales, resulta sencillo consultar datos como el precio, el cupón y la fecha de vencimiento. Siempre que el inversor mantenga el bono hasta el vencimiento y el emisor no caiga en impago, la rentabilidad al vencimiento (expresada como porcentaje anualizado) proporciona una estimación razonablemente precisa de la rentabilidad esperada. Por eso, la rentabilidad al vencimiento resulta útil para comparar diferentes bonos.
Estimar la rentabilidad esperada puede ser más complicado en el caso de los fondos de renta fija, que normalmente invierten en varios bonos con diferentes características. La rentabilidad al vencimiento de un fondo representa la rentabilidad media ponderada de todos los bonos de la cartera y podría cambiar con el tiempo, ya que el gestor del fondo puede comprar y vender activamente los bonos antes de que venzan. Por eso, la rentabilidad al vencimiento de un fondo debe tomarse como una estimación y no tanto como un indicador preciso de la rentabilidad futura.
Precio y comportamiento de los bonos
Una vez que los clientes entiendan qué es el perfil de rentabilidad de un bono, conviene repasar los tres factores que más influyen en el comportamiento de un bono:
- Condiciones del mercado: Los mercados de renta fija se ven influidos por las perspectivas de los inversores sobre la economía general (lo que se conoce como "sentimiento de mercado"). Cuando las condiciones económicas son buenas y las bolsas suben, los inversores tienden a invertir más capital en acciones. En periodos de incertidumbre económica, pueden invertir más capital en bonos, lo que puede elevar la demanda e influir en los precios.
- Calificación crediticia: La calificación crediticia o rating que otorgan las agencias de calificación como Moody’s o Standard & Poor’s refleja la probabilidad de que un emisor cumpla con el pago de los intereses y devuelva el principal. Cuando un bono ve rebajada su calificación crediticia, los inversores lo percibirán como de mayor riesgo y es probable que su precio disminuya.
- Edad: El precio de un bono también se ve influido por el tiempo que resta hasta la fecha de vencimiento. A medida que un bono se acerca al vencimiento, su precio tenderá a converger hacia el valor nominal. El siguiente diagrama ilustra cómo influye el paso del tiempo en el precio de un bono cuando el tipo de interés vigente es del 5%.
Evaluación de riesgos
Aunque la renta fija de alta calidad tiende a ser más estable que otras clases de activos, existen ciertos riesgos que los clientes deben conocer antes de invertir:
Riesgo de tipos de interés: El riesgo de que un bono pierda valor si suben los tipos de interés del mercado. Cuando se emiten nuevos bonos con tipos de interés más altos, los bonos existentes, que ofrecen unos cupones más bajos, suelen abaratarse para seguir siendo competitivos.
Riesgo de inflación: La inflación reduce el poder adquisitivo del pago fijo de intereses de un bono. Si los precios al consumo suben más rápidamente de lo esperado, el valor "real" de esos pagos disminuye. Cuando aumenta la inflación, los bancos centrales suelen responder subiendo los tipos de interés, lo que a su vez puede presionar a la baja los precios de los bonos.
El tipo de interés de un bono se suele expresar como:
- el tipo de interés nominal, que es el tipo de interés fijado en el momento de la emisión, no ajustado por la inflación; o
- el tipo de interés real, que equivale al tipo nominal menos la tasa de inflación. Por ejemplo, si un bono ofrece un tipo de interés nominal del 5% y la inflación es del 2%, el tipo de interés real será del 3%.
Riesgo de crédito: Todos los bonos conllevan cierto riesgo de impago, es decir, la posibilidad de que el emisor no pague el cupón y el principal en la fecha prevista y en su totalidad.
Riesgo de reinversión: Si un inversor decide reinvertir el pago de los cupones o del principal en la compra de nuevos bonos, pero los tipos de interés han caído, puede que los nuevos bonos ofrezcan rendimientos más bajos, lo que reducirá su potencial de rentabilidad.
Comisiones
Los clientes que deseen invertir en renta fija deben estar al tanto de las comisiones que cobran los gestores de fondos. La ratio de gastos (expense ratio) es una medida de uso común que refleja el coste anual total del fondo, expresado como un porcentaje de los activos gestionados.
Los fondos de renta fija de gestión pasiva suelen tener unas ratios de gastos más bajas que pueden hacer que parezcan más eficientes en costes. Sin embargo, los gestores activos intentan generar rentabilidades que justifiquen sus comisiones, al superar a las alternativas pasivas en términos netos (es decir, después de comisiones).