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Comentario económico y de mercado

Expansión del crédito con IA: Evaluación de los riesgos micro y macro

La actual ola de financiamiento de la IA parece más disciplinada que los anteriores ciclos de auge de la inversión en infraestructura, pero sigue requiriendo una cuidadosa selección.
AI Credit Expansion: Assessing the Micro and Macro Risks
Expansión del crédito con IA: Evaluación de los riesgos micro y macro
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Conclusiones principales

  • La IA está impulsando un nuevo ciclo de inversión financiado con deuda: Aunque los hyperscalers parten de una posición de balances sólidos, el aumento del gasto de capital y la disminución del flujo de caja libre apuntan a una mayor dependencia del apalancamiento.
  • Aún quedan grandes interrogantes por resolver: Los inversionistas enfrentan un amplio rango de posibles resultados y múltiples riesgos, ya que la demanda, la creación de valor y los retornos en todo el ecosistema de la IA siguen siendo inciertos, lo que hace que la selección y la estructura de las inversiones sean fundamentales.
  • La historia ofrece una referencia útil, aunque no un modelo perfecto: Los anteriores ciclos de auge de la infraestructura —desde los ferrocarriles hasta las telecomunicaciones— muestran que incluso las tecnologías transformadoras pueden dar lugar a una sobreinversión y a retornos desiguales.

Desde que comenzó la recuperación posterior a la pandemia de COVID, las empresas no financieras de EE. UU. en general han administrado el capital de forma conservadora. Han mantenido estables sus métricas crediticias y, en muchos casos, las han mejorado de manera activa. Esa disciplina no fue del todo voluntaria: el fuerte ajuste en los costos de financiamiento provocado por el ciclo de alzas de tasas de la Reserva Federal entre 2022 y 2023 elevó el umbral para asumir deuda adicional y llevó a los equipos directivos a adoptar una mayor disciplina en la gestión de sus balances.

Sin embargo, durante los últimos 18 meses, un segmento del sector corporativo estadounidense se ha apartado claramente de ese patrón. El gasto de capital relacionado con la IA ha recurrido cada vez más a los mercados de deuda para financiarse, no solo entre los principales hyperscalers con grado de inversión (investment grade, o IG), sino también entre los neoclouds del segmento de alto rendimiento (high yield, o HY). (Los hyperscalers son proveedores de servicios en la nube de gran escala para usos generales, mientras que los neoclouds son proveedores especializados de servicios en la nube enfocados en el procesamiento de IA).

Las cifras hablan por sí solas. Como muestra el gráfico 1, la inversión en equipos y software como proporción del PIB de EE. UU. está encaminada a superar el máximo alcanzado a finales de la década de 1990. Al mismo tiempo, las estimaciones de consenso para el gasto de capital de los cinco hyperscalers más grandes han aumentado hasta casi 690.000 millones de dólares para 2026 y 870.000 millones de dólares para 2027, frente a aproximadamente 480.000 millones de dólares a comienzos de este año (véase el gráfico 2).

Gráfico 1: La inversión en equipos y software está ahora en camino de superar su máximo de los años 90

Fuente: Haver Analytics, PIMCO al 15 de mayo de 2026

Gráfico 2: Estimaciones de consenso del gasto de capital de los principales hyperscalers de IA

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026. UDM = últimos 12 meses.
Actualmente, se espera que el gasto de capital absorba el 94% del flujo de caja proveniente de las operaciones de los hyperscalers en ambos años, frente a solo el 40% en 2023, un cambio drástico que ha modificado fundamentalmente la ecuación de financiamiento (véase el gráfico 3).

Gráfico 3: Se espera que el gasto de capital agregado de los hyperscalers de IA absorba el 94% del flujo de caja operativo durante los próximos dos años

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026. LTM = últimos 12 meses.

Este cambio ya es visible en los mercados primarios de crédito. El volumen de nuevas emisiones de deuda de los hyperscalers elegibles para formar parte de índices ha alcanzado aproximadamente 136.000 millones de dólares en lo que va del año, superando ya el total registrado durante todo 2025. A ello se suman otros 58.000 millones de dólares en emisiones vinculadas a centros de datos en los mercados de IG y HY.

Las obligaciones futuras por arrendamientos añaden otra dimensión a la dinámica de la oferta. Las presentaciones trimestrales más recientes del Formulario 10-Q muestran un total combinado de 822.000 millones de dólares en compromisos futuros por arrendamientos no descontados (frente a 675.000 millones de dólares al cierre de febrero de 2026) que aún no se han reconocido en los balances de los hyperscalers.

La reciente ola de emisiones de gran tamaño ha comenzado a poner a prueba el apetito del mercado por el riesgo de duración en el crédito vinculado con la IA. Sin embargo, un elemento clave ha sido, y probablemente seguirá siendo, la estructura de las emisiones. Las protecciones incorporadas en las cláusulas contractuales (covenants), los perfiles de vencimiento y la jerarquía de los acreedores son tan importantes como los spreads de crédito, lo que convierte a las salvaguardas estructurales no solo en un aspecto legal, sino en un factor de inversión de primer orden. Los financiamientos garantizados y las emisiones respaldadas por derechos sobre activos tangibles ofrecen una forma de invertir en infraestructura esencial al tiempo que ayudan a mitigar el riesgo a medida que evoluciona la tecnología.

A medida que el ciclo de gasto de capital en IA continúe madurando, surgirán preguntas interrelacionadas tanto a nivel microeconómico como macroeconómico. Desde una perspectiva microeconómica: ¿la continua expansión del crédito deteriorará de forma significativa la calidad de los balances de los emisores expuestos a la IA? ¿Y la creciente participación de los hyperscalers en los índices podría extender sus efectos a los fundamentos más amplios de los mercados de grado de inversión y de alto rendimiento? Desde una perspectiva macroeconómica: ¿este ciclo de gasto de capital está sembrando las condiciones para un exceso de inversión similar al que caracterizó el auge de las telecomunicaciones a finales de la década de 1990? ¿Y una eventual corrección podría poner en riesgo la solidez del actual ciclo económico?

La historia sugiere que el momento adecuado para evaluar estos riesgos es cuando los balances aún son sólidos, no después de que ya se hayan deteriorado.

Gráfico 4: Los hyperscalers con calificación A o superior cuentan con amplia capacidad para asumir deuda

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026. El mercado estadounidense de grado de inversión está representado por el Bloomberg US Corporate Investment Grade Bond Index.

Gráfico 5: El sector tecnológico sigue siendo el menos apalancado frente a sus pares en el mercado estadounidense de grado de inversión

Fuente: Bloomberg, PIMCO, al 15 de mayo de 2026. El mercado estadounidense de grado de inversión está representado por el Bloomberg US Corporate Investment Grade Bond Index.
La mala noticia es la dirección de la tendencia. Las expectativas de flujo de caja libre se están reduciendo de forma considerable, especialmente este año, y la liquidez de los balances se ha deteriorado de manera notable en los últimos trimestres (ver el gráfico 6). Además, es probable que el apalancamiento reportado subestime las obligaciones futuras, dada la magnitud de los compromisos por arrendamiento que aún permanecen fuera de las métricas de deuda reconocidas. La cuestión central sigue siendo si estos pasivos estarán finalmente respaldados por el crecimiento futuro de las ganancias. En definitiva, el impulso hacia un mayor apalancamiento es real, aunque parte de una posición inicial excepcionalmente sólida.

Gráfico 6: El flujo de caja libre se está reduciendo de forma considerable debido a las elevadas necesidades de gasto de capital

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026. LTM = últimos 12 meses.
Los mercados han tomado nota. En el mercado de crédito, los hyperscalers han mostrado un desempeño inferior al del índice general de grado de inversión en términos de spreads de crédito (véase el gráfico 7), mientras que sus curvas de bonos a 10 y 30 años se han empinado de forma significativa (véase el gráfico 8). Esto indica que los inversionistas están exigiendo una mayor compensación por el riesgo de duración precisamente en los segmentos donde la emisión de deuda ha sido más intensa.

Gráfico 7: Los spreads de crédito de los hyperscalers de IA han mostrado un desempeño inferior al del índice general estadounidense de grado de inversión...

Fuente: Bloomberg, PIMCO, al 15 de mayo de 2026. El mercado estadounidense de grado de inversión está representado por el Bloomberg US Corporate Investment Grade Bond Index.

Gráfico 8: ...mientras que sus curvas de bonos a 10 y 30 años se han empinado de forma significativa

Fuente: Bloomberg, PIMCO, al 15 de mayo de 2026. La fórmula de la curva 10s30s es la siguiente: para los bonos a 10 y 30 años de un emisor determinado, calculamos el spread sobre los bonos del Tesoro de EE. UU. con vencimiento similar y, posteriormente, calculamos la diferencia entre los spreads de crédito de esos bonos para cada emisor. Por último, calculamos el promedio de esta diferencia entre los emisores.

La señal del mercado de renta variable es más matizada, ya que los inversionistas generalmente han recompensado a las empresas que consideran que cuentan con una trayectoria creíble para monetizar el gasto de capital en IA y han penalizado a aquellas con una justificación menos clara de sus retornos sobre la inversión.

Al ampliar la perspectiva y analizar de manera más general la cadena de suministro de la IA, las acciones de semiconductores han tenido un desempeño significativamente superior, y Corea y Taiwán se encuentran entre los mercados de renta variable con mejor desempeño a nivel mundial, dada su considerable exposición a la cadena de suministro de chips para IA. En general, la señal es clara: los inversionistas ya no están respaldando la expansión de infraestructura basándose únicamente en la confianza.

Gráfico 9: El gasto de capital acumulado de los hyperscalers de IA como proporción de los activos totales iniciales está encaminado a superar al de las telecomunicaciones a finales de la década de 1990...

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026.

Gráfico 10: ...pero, a pesar del deterioro significativo en los últimos trimestres, los flujos de caja libre de los hyperscalers de IA se mantienen mejor que los de las telecomunicaciones a finales de la década de 1990

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026.
Hay otras dos diferencias fundamentales que merecen destacarse. En primer lugar, los inversionistas de renta variable han mostrado una mayor disciplina en este ciclo. Están evaluando las expectativas de retorno sobre la inversión de forma más explícita e incorporando el impacto esperado sobre el flujo de caja libre, lo que obliga a los equipos directivos a operar con restricciones más estrictas que las que enfrentaron muchas empresas de telecomunicaciones a finales de la década de 1990 (ver el gráfico 11). Esta disciplina impuesta por el mercado constituye un contrapeso importante frente al tipo de expansión sin restricciones y financiada con deuda que caracterizó el auge de las telecomunicaciones.

Gráfico 11: En comparación con la década de 1990, los inversionistas de renta variable están imponiendo una mayor disciplina

Fuente: Bloomberg, PIMCO, al 15 de mayo de 2026. SPX corresponde al índice S&P 500 y NDX corresponde al Nasdaq-100, índice compuesto por las 100 empresas no financieras más grandes que cotizan en la bolsa Nasdaq.
En segundo lugar, el punto de partida actual de la calidad crediticia parece ser considerablemente más sólido, al menos entre los hyperscalers de mayor calidad. Muchos emisores de telecomunicaciones entraron en la desaceleración de principios de siglo con un apalancamiento elevado, una rentabilidad más débil y una fuerte dependencia del capital externo. En contraste, los mayores inversionistas en infraestructura de IA parten de balances excepcionalmente sólidos (ver el gráfico 12), y los márgenes de ganancias de los hyperscalers también son significativamente más altos que los de las empresas de telecomunicaciones a finales de la década de 1990 (ver el gráfico 13).

Gráfico 12: En contraste con los hyperscalers, los índices de apalancamiento del sector de telecomunicaciones aumentaron de forma significativa durante el ciclo de gasto de capital de finales de la década de 1990...

Fuente: S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026.

Gráfico 13: ...y la rentabilidad del sector de telecomunicaciones disminuyó considerablemente

Fuente: Bloomberg, S&P Capital IQ, PIMCO. Al 15 de mayo de 2026. EBITDA corresponde a ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización.

Vale la pena aclarar, como se señaló anteriormente, aunque el flujo de caja libre se ha deteriorado y la dirección de la tendencia es claramente menos favorable desde el punto de vista crediticio, los hyperscalers de alta calidad actuales siguen mostrando métricas considerablemente mejores que las del sector de telecomunicaciones en una etapa comparable de su ciclo de gasto de capital.

Dicho de otro modo, la IA se encuentra en medio de un auge de gasto de capital con riesgos reales: monetización incierta, posible exceso de inversión en infraestructura, ciclos de vida de los activos más cortos y una creciente dependencia de la deuda. Pero, por ahora, se trata de un ciclo más disciplinado y mucho más financiable que el auge de las telecomunicaciones de finales de la década de 1990.

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