Aprovechar los spreads para optimizar los portafolios
En un artículo anterior, ya exploramos cómo los inversionistas pueden utilizar los spreads para monitorear las diferencias de rendimiento entre bonos con características distintas, como el vencimiento, la calificación crediticia, el emisor o el país de domicilio.
Los spreads de los bonos y su evolución a lo largo del tiempo ofrecen información valiosa sobre el sentimiento del mercado, ya que reflejan factores como los fundamentales empresariales, las condiciones de crédito y las tendencias económicas.
Para aprovechar esta información, los inversionistas analizan distintos tipos de spreads.
Comprender el spread de crédito
La diferencia entre el rendimiento de un bono soberano de alta calidad y la de un bono no soberano se denomina spread de crédito. Los spreads de crédito ayudan a los inversionistas a evaluar cuánta rentabilidad adicional deberían esperar por asumir un mayor riesgo de crédito. Como la comparación se hace con la deuda soberana de máxima calidad, el spread de crédito ofrece una referencia básica del riesgo de crédito. Veamos algunos ejemplos:
- Puede que el rendimiento de los bonos corporativos a cinco años de una empresa de primera fila apenas supere en unos pocos puntos básicos el del bono del Tesoro de EE. UU. con el mismo vencimiento, ya que los inversionistas consideran que la empresa presenta un riesgo de impago muy bajo.
- Algunos bonos corporativos con muy buenas calificaciones de crédito han llegado a cotizar con spreads negativos frente a los bonos del Tesoro de EE. UU., lo que suele responder a una fuerte demanda de la deuda emitida por esa empresa, a diferencias de liquidez o a dinámicas específicas del mercado.
- El spread entre la deuda de una empresa relativamente joven o con una calificación de crédito más baja y los bonos del Tesoro suele ser más amplio, ya que los inversionistas exigen una compensación más alta por prestarle a una empresa menos consolidada o que presenta un mayor riesgo de impago. Si ese spread se estrecha con el tiempo, puede indicar que el mercado confía más en las perspectivas de la compañía.
Los inversionistas también analizan el spread entre los rendimientos de los bonos soberanos y los de un conjunto de bonos corporativos con una calificación de crédito similar (por ejemplo, todos los bonos corporativos a cinco años con calificación AAA de un determinado país o sector) y después comparan esos spreads con sus medias históricas para evaluar el sentimiento del mercado y el apetito por el riesgo.
- El aumento o ampliación de los spreads indica que los bonos corporativos se están abaratando en relación con los bonos soberanos, algo que suele ocurrir en periodos de elevada aversión al riesgo.
- La reducción o estrechamiento de los spreads sugiere que los bonos corporativos se están encareciendo y ofrecen rendimientos más bajos, por lo que quizás no sea el momento más adecuado para aumentar la exposición del portafolio a deuda corporativa.
Evaluar los spreads de rendimiento
El spread de rendimiento representa la diferencia entre los rendimientos de dos bonos y ayuda a los inversionistas a evaluar el valor y el riesgo relativos de un bono, o un grupo de bonos, frente a otro segmento del mercado.
Por ejemplo, un inversionista que se plantee aumentar su exposición a renta fija corporativa de alto rendimiento (high yield) a corto plazo podría:
- Empezar analizando el spread de crédito entre un índice de bonos high yield a un año y un bono soberano con el mismo vencimiento, y después comparar ese spread con las medias históricas para evaluar el sentimiento actual del mercado.
- Analizar la curva de tasas: una curva más inclinada suele indicar una mayor confianza de los inversionistas y unas expectativas de crecimiento más sólidas, mientras que una curva más plana o invertida puede reflejar unas perspectivas más prudentes.
- Comparar los spreads de rendimiento de diferentes regiones —como el spread entre la renta fija corporativa high yield de EE. UU. y la de Europa— para detectar diferencias de valoración y riesgo percibido entre mercados. Esto puede revelar, por ejemplo, que los inversionistas consideran que la deuda high yield europea resulta más atractiva ahora mismo gracias a factores como los fundamentales relativos, las condiciones de liquidez o las perspectivas económicas.
Por qué son importantes los spreads
Los spreads de los bonos con distintas calificaciones de crédito o pertenecientes a diferentes regiones geográficas, tipos de mercado y sectores pueden mostrar variaciones considerables. Por eso, analizar los spreads resulta muy útil para comprender los riesgos relativos y los retornos potenciales de invertir en un determinado bono en cada momento.
Por ejemplo, un spread inusualmente estrecho puede indicar que un bono concreto, o un grupo de bonos, está relativamente caro en comparación con su media histórica, lo que podría representar una oportunidad de venta. En cambio, un spread más amplio de lo habitual puede reflejar valoraciones relativamente atractivas o poner de relieve áreas en las que unos rendimientos más altos compensan el mayor riesgo percibido.
Saber interpretar los spreads ayuda a los inversionistas a evaluar la visión del mercado sobre la salud general de la economía y las empresas, y les permite aportar diversificación a un portafolio de renta fija mediante la combinación de activos con distintos perfiles de riesgo y de rentabilidad.