Cómo afectan las tasas de interés, las curvas de tasas y los movimientos de las divisas a los bonos gubernamentales
El efecto de las tasas de interés
Desde el punto de vista técnico, las tasas de interés son el factor que más influye en el comportamiento de los bonos gubernamentales por el principio fundamental de que los precios de los bonos se mueven de forma inversa a los costos de financiación. Cuando las tasas de interés suben, los precios de los bonos gubernamentales tienden a caer; cuando las tasas bajan, los precios de los bonos suelen aumentar.
Cuando se producen alzas de tasas, los bonos de nueva emisión suelen ofrecer unos rendimientos más altos, lo que reduce el atractivo de los bonos existentes, que ofrecen cupones más bajos, presionando los precios a la baja. En cambio, cuando las tasas bajan, aumenta el valor de los bonos existentes, que ofrecen cupones más altos.
La importancia del vencimiento
- Los bonos a corto plazo (normalmente, de uno a tres años) tienden a ser menos sensibles a las variaciones de las tasas de interés. Como los inversionistas tardan menos en recuperar el capital, pueden reinvertirlo antes a unos rendimientos más altos. Por eso, los bonos a corto plazo pueden mostrar una mayor resiliencia cuando suben las tasas.
- Los bonos a largo plazo (generalmente, de 20 a 30 años) son más sensibles a las expectativas sobre la evolución de las tasas de interés, la inflación y la compensación adicional que exigen los inversionistas por mantener bonos durante periodos de tiempo más largos (conocida como prima de plazo). Cuando las tasas de interés suben rápidamente, los bonos a largo plazo suelen ser más vulnerables a sufrir retornos negativos, ya que las caídas de precios pueden superar a los ingresos procedentes de los cupones.
Pero la sensibilidad funciona en ambos sentidos. En periodos de descensos de tasas, los bonos de mayor duración tienden a apreciarse más porque sus precios son más sensibles a las caídas de rendimientos.
La curva de tasas actúa como canal de transmisión
Los movimientos de las tasas de interés también influyen en la forma de la curva de tasas, que se considera un indicador de las expectativas del mercado. La curva de tasas (también llamada curva de rendimientos) es una representación gráfica de los rendimientos que ofrecen bonos con distintos plazos de vencimiento, desde unos pocos meses hasta 30 años.
- Una curva de tasas con una pendiente pronunciada sugiere que el mercado anticipa un crecimiento sólido, acompañado de alzas graduales de tasas y/o primas de plazo más altas.
- Una curva invertida suele reflejar expectativas de bajadas de tasas, a menudo asociadas con un crecimiento económico más débil.
La forma de la curva de tasas puede actuar como un indicador adelantado para las tasas de interés hipotecarias, los costos de financiación de las empresas, las condiciones de endeudamiento público e incluso los márgenes de los préstamos bancarios. Para los gestores de renta fija, el posicionamiento en la curva de tasas es una importante fuente de valor añadido potencial.
Entender qué factores determinan la trayectoria de las tasas de interés resulta fundamental para cumplir los objetivos de retorno y de riesgo de un portafolio de bonos gubernamentales.
El efecto de las divisas
El impacto de los movimientos de las divisas en el comportamiento de los bonos gubernamentales es un aspecto que a veces se subestima, sobre todo en el caso de los inversionistas con asignaciones internacionales. Los movimientos desfavorables pueden convertir un retorno positiv en negativo, motivo por el que muchas estrategias de renta fija global cubren su exposición al riesgo de divisa.
Por qué fluctúan las divisas
Las divisas fluctúan por diversas razones, normalmente relacionadas con cambios en las expectativas de crecimiento económico, inflación y política monetaria.
- Una divisa fuerte suele reflejar unas sólidas expectativas de crecimiento, unas tasas de interés reales más altas, una política monetaria más restrictiva y un menor riesgo de inflación.
- Una divisa débil suele asociarse a unas expectativas de crecimiento más débiles, unas tasas reales más bajas, un mayor riesgo de inflación y salidas de capital.
Implicaciones para los inversionistas internacionales
La exposición directa a divisas suele ser menos relevante para los inversionistas cuyos activos y pasivos están denominados en la misma divisa. Sin embargo, para aquellos con exposiciones en el extranjero, las divisas representan una fuente de riesgo, pero también de oportunidades. Los inversionistas deben tener en cuenta la posible evolución de las divisas, puesto que los movimientos desfavorables pueden tener un impacto sustancial en los retorno totales, sobre todo en el caso de los portafolios sin cobertura de divisa (unhedged). Por otra parte, los inversionistas también deben valorar los costos de cobertura, que pueden reducir la rentabilidad neta adicional que aportan las inversiones en el extranjero.
Además, a nivel macroeconómico, los movimientos de divisas pueden influir en las oportunidades de inversión que ofrece el mercado de renta fija. Si una divisa se deprecia de forma brusca o persistente, la demanda extranjera de bonos gubernamentales de ese mercado podría reducirse, empujando al alza los rendimientos. Además, la depreciación de la divisa puede incrementar los costos de importación y generar inflación, lo que también presionaría al alza los rendimientos de los bonos. Por eso, a la hora de evaluar las perspectivas de los bonos gubernamentales extranjeros, conviene recordar que las fluctuaciones de las divisas, la demanda de los inversionistas y las expectativas de inflación son factores que están estrechamente ligados.
El papel del dólar estadounidense
Gran parte de la deuda mundial está denominada en dólares estadounidenses (USD), por lo que el comportamiento de los bonos denominados en dólares suele estar muy relacionado con la fortaleza relativa de la divisa.
- Una apreciación del dólar suele perjudicar a los bonos gubernamentales de otros países. Un dólar fuerte tiende a atraer capital hacia los bonos del Tesoro de EE. UU., lo que puede provocar salidas de capital que presionen al alza los rendimientos de otros mercados y eleven el costo del servicio de la deuda, sobre todo en mercados emergentes con pasivos denominados en dólares.
- Cuando el dólar se debilita, la carga de la deuda tiende a disminuir, respaldando el comportamiento de los bonos internacionales y los denominados en otras divisas.
El dólar estadounidense y el franco suizo se consideran divisas refugio. Cuando los mercados experimentan tensiones, el capital mundial suele refugiarse en bonos del Tesoro estadounidense y bonos del gobierno suizo, lo que mejora su rentabilidad relativa frente a otros bonos denominados en divisas más sensibles al riesgo.
El resultado final
El comportamiento de los bonos gubernamentales se ve influido por los movimientos de las tasas de interés, las dinámicas de la curva de tasas y las fluctuaciones de las divisas. La sensibilidad de los bonos a los movimientos de las tasas de interés está muy relacionada con el vencimiento, por lo que la duración y el posicionamiento en la curva de tasas son claves para la construcción del portafolio. Para quienes invierten en el extranjero, la exposición a divisas añade una capa de complejidad: en los portafolios sin cobertura de divisa, las fluctuaciones de las divisas pueden determinar en gran medida los retornos, mientras que los costos de cobertura pueden reducir significativamente los rendimientos del portafolio. En conjunto, las tasas de interés y las divisas desempeñan una función crucial a la hora de determinar el perfil de retorno-riesgo de las inversiones globales en bonos gubernamentales.