Tipos de renta fija
Muchos inversionistas se sienten atraídos de forma natural por los mercados de renta variable porque ofrecen una propuesta relativamente sencilla: comprar acciones de una empresa que cotiza en bolsa y, si todo sale bien, venderlas posteriormente con ganancia. En el mercado de renta fija, el objetivo es hacer crecer el patrimonio invirtiendo en deuda emitida no solo por empresas, sino también por gobiernos y otras entidades.
Este artículo analiza los principales instrumentos de renta fija, que se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:
- Bonos soberanos (también conocidos como bonos gubernamentales o deuda pública): emitidos por gobiernos nacionales o locales
- Bonos cuasisoberanos: emitidos por organismos vinculados a un gobierno
- Bonos titulizados: respaldados por un conjunto de activos financieros, como hipotecas o préstamos
- Bonos corporativos: emitidos por empresas
Bonos soberanos
Deuda de mercados desarrollados
Los gobiernos de mercados desarrollados, como Estados Unidos, Europa, Japón, Hong Kong, Australia y Singapur, emiten bonos para financiar sus necesidades de gasto, que pueden abarcar desde el desarrollo de infraestructuras, como carreteras o líneas ferroviarias, hasta la inversión en programas sociales. En general, estos bonos se consideran inversiones de bajo riesgo, ya que el tamaño y la fortaleza de las economías desarrolladas suelen dotar a sus gobiernos de una elevada capacidad para cumplir con sus obligaciones de deuda.
Bonos de mercados emergentes
Los bonos de mercados emergentes son emitidos por gobiernos de países menos desarrollados. Estos bonos conllevan un mayor nivel de riesgo porque sus economías son menos maduras y sus mercados financieros menos profundos que los de mercados desarrollados. No obstante, el mercado de deuda emergente despierta cada vez más interés entre los inversionistas. Este mercado ha crecido significativamente desde la década de 1990 y, actualmente, los gobiernos de estos países emiten bonos denominados tanto en sus monedas locales como en las principales divisas internacionales, como el dólar estadounidense o el euro.
Bonos de gobiernos locales
Los gobiernos regionales o locales también emiten bonos para financiar proyectos públicos o cubrir sus gastos generales. En EE. UU., estos instrumentos se conocen habitualmente como bonos municipales y suelen usarse para financiar colegios, carreteras y otras infraestructuras públicas.
Bonos cuasisoberanos
Los bonos cuasisoberanos son emitidos por agencias y organismos vinculados a un gobierno, pero que operan de forma independiente. Al igual que ocurre con los bonos soberanos, estas entidades utilizan el capital captado para financiar programas de gasto destinados, por ejemplo, a construir nuevos colegios u hospitales. Los organismos supranacionales como el Banco Mundial o el Banco Europeo de Inversiones, estrechamente vinculados a los gobiernos nacionales, también emiten deuda que se considera cuasisoberana.
Algunos de estos bonos cuentan con una garantía explícita del gobierno correspondiente, mientras que otros no. No obstante, los bonos emitidos por estas entidades suelen percibirse como inversiones relativamente seguras, gracias a la estrecha relación que mantienen con el gobierno.
Deuda titulizada
Los bonos titulizados son instrumentos de renta fija respaldados por un conjunto (pool) de activos financieros, como hipotecas, préstamos para la compra de vehículos o saldos de tarjetas de crédito. Estos activos se agrupan y se venden a los inversionistas en forma de bonos, cuyos pagos proceden de los flujos de caja generados por los préstamos subyacentes.
Entre los tipos más habituales se encuentran:
- Valores respaldados por hipotecas (MBS): residenciales o comerciales
- Valores respaldados por activos (ABS): ya sea préstamos al consumidor o contratos de arrendamiento
- Obligaciones de préstamos colateralizados (CLO): respaldadas por préstamos corporativos
Los bonos titulizados pueden ofrecer rendimientos atractivos y diversificación, pero también conllevan riesgos relacionados tanto con la evolución de los activos subyacentes como con la propia estructura del instrumento.
Bonos de empresas
Cuando las empresas desean captar capital para financiar un proyecto, como la construcción de una nueva fábrica o la inversión en tecnología avanzada, pueden emitir bonos corporativos como alternativa a la financiación mediante acciones.
Al igual que otros instrumentos de renta fija, los bonos corporativos suelen tener una fecha de vencimiento determinada. Sin embargo, los inversionistas también pueden acceder a los denominados bonos rescatables (callable bonds), que incorporan una cláusula en el folleto o en la documentación contractual que permite que el emisor pueda redimir el bono antes de la fecha de vencimiento prevista. Si esto ocurre, los inversionistas recuperan el valor nominal del bono, pero el rescate anticipado puede afectar el rendimiento esperado.
En función del tamaño de la empresa y de su situación financiera, los bonos corporativos se clasifican generalmente en una de dos grandes categorías: grado de inversión o grado especulativo.
Bonos de grado de inversión
Los bonos corporativos con grado de inversión son emitidos por empresas solventes y, a menudo, muy conocidas, que cuentan con sólidas calificaciones de crédito y presentan una menor probabilidad de impago. Al percibirse como inversiones de menor riesgo, estas empresas no necesitan ofrecer rendimientos o cupones elevados para atraer a los inversionistas.
Bonos de grado especulativo
Los bonos de grado especulativo, también conocidos como bonos "high yield" o bonos basura, son emitidos por empresas que presentan una calidad crediticia inferior y un mayor riesgo de impago que las empresas con calificación de grado de inversión. Las empresas nuevas o menos consolidadas suelen clasificarse como de grado especulativo hasta que se afianzan en el mercado. Para compensar el mayor riesgo, estos emisores tienden a ofrecer rendimientos más altos.
Para ayudar a los inversionistas a entender el perfil de riesgo de una empresa, agencias de calificación independientes como Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s evalúan a cada emisor y le asignan una calificación (por ejemplo, AAA, BB o C). Estas calificaciones pueden mejorar si las perspectivas de la empresa evolucionan favorablemente, pero también pueden rebajarse si la calidad crediticia del emisor se deteriora.
Riesgo en el precio de los bonos
El precio de un bono se ve influido por diversos factores, como su vencimiento, su calificación de crédito (los bonos soberanos y cuasisoberanos también cuentan con calificaciones independientes) y las tasas de interés vigentes. La rentabilidad de un bono refleja las rentas que genera en relación con su precio de mercado y varía a medida que fluctúa ese precio.
Los bonos corporativos suelen considerarse de mayor riesgo que los bonos soberanos, por lo que tienden a ofrecer rendimientos más altos que los bonos gubernamentales con vencimientos similares.
No obstante, todos los bonos conllevan cierto riesgo de impago, que es la posibilidad de que el emisor no cumpla con sus obligaciones de pago. El nivel de este riesgo depende de la calidad crediticia del emisor.